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Tengo miedo de viajar con mi hija

“La vida empieza cuando el miedo termina”. Esta es una frase de Osho, pero la frase no la descubrí leyendo sobre Osho, sino la escuché de una familia Nómada Digital Costarricense llamados “Pura Vida Humans”. Ellos son una familia de esposos con sus dos hijas que viaja a tiempo completo y este es uno de sus lemas de vida y ellos no tienen miedo de viajar con hijos o por lo menos eso parece.

Mi experiencia

Pero no estoy aquí para hablarles acerca de una familia nómada. Estoy aquí para hablar de mi experiencia con el miedo de viajar junto a mi hija. El primer paseo que hicimos con ella tenía 5 meses. Nosotros quisimos esperarnos a que estuviera más grandecita para aventurarnos a salir de nuestra casa. Teníamos mucho temor, pero no de lo que nos esperaba allá afuera, sino porque esto era en abril del 2021 y la pandemia todavía estaba fuerte.

Mi esposo y yo no somos personas espontáneas. Nos gusta la planificación, saber a dónde vamos y tener una reservación. Por esta razón, para el primer viaje de nuestra hija, decidimos ir a la casa de playa de un familiar. A este lugar hemos ido en varias ocasiones y lo conocemos bien, por lo que pensamos: si vamos a sacar a nuestra hija a explorar por primera vez, es mejor hacerlo en un lugar conocido.

Adicionalmente, pensamos que como casi no habíamos salido de la casa desde que empezó la pandemia (al igual que la mayoría de personas), nos merecíamos un paseíto extra, entonces decidimos ir a un hotel todo incluido unos días después de la casa de nuestra familia. A este hotel ya habíamos ido en varias ocasiones también, por lo que era algo familiar.

Pero, ¿por qué les cuento toda esta historia? La razón es muy sencilla. Es muy fácil vivir con miedo de viajar, es decir, el temor tiene una forma de encontrarnos y evitar que hagamos lo que nuestro corazón quiere hacer, pero si logramos vencerlo, vamos a tener experiencias que recordaremos toda la vida.

Vencer nuestro miedo de viajar con niños

Ahora, no estoy diciendo que yo soy una experta sin angustias. Todo lo contrario, tengo muchos miedos que busco combatir diariamente, pero en este caso logramos vencer nuestro temor de:

  1. Llevar a nuestra hija de paseo por primera vez y en época de pandemia
  2. Pensar qué hacemos si se presenta una emergencia médica
  3. Mantenerla en su silla de carro por más de dos horas mientras nos trasladábamos de la casa a nuestro destino
  4. No tener todas sus cosas en caso de necesitarlas
  5. Estar fuera de casa por un tiempo extendido
  6. Entre muchos otros

Planifiquemos

Anteriormente hablé de que mi esposo y yo no somos tan espontáneos y nos gusta planificar. Pues esta fue la clave para sentirnos relativamente cómodos y no tener la ansiedad al tope pensando en lo que nos esperaba.

Antes de tener a mi hija y cuando viajaba nacional o internacionalmente, yo nunca empacaba en exceso. De hecho, odiaba empacar mucho porque esto significaba tener que desempacarlo cuando regresaba y la mitad de la ropa por lo general no la usaba. Más bien yo empacaba 1 conjunto por día y 1 adicional en caso de emergencias. Eso era todo.

Para este paseo, empaqué tan poca ropa para mí que hasta se me olvidó empacar mis pijamas y tuve que dormir toda la semana con una camiseta de mi esposo. Peeeeerooooo, para mi hija empaqué casi que todo su closet entero, menos la ropa que era demasiado caliente.

Le llevé tanto porque, en mi mente, ella iba a ensuciar como 6 conjuntos diarios y se le iba a salir los orinitos como 5 veces al día. Creo que llevé toda la ropa interior que poseía, la cual era muchísima. Nótese que nosotros fuimos, en total, 7 días de paseo, 3 a la casa de playa y 4 al hotel todo incluido. Nunca en mi cabeza pensé que en la casa de playa había lavadora y que, si se me acababa la ropa, podía lavarla.

En el carro no cabían más cosas. Llevábamos un maletín de tamaño mediano que contenía la ropa de mi esposo y mía y todo lo demás era de mi hija. La maleta de ella era una maleta mediana, ni siquiera la pequeña. Además de la maleta, llevábamos el coche, el encierro para dormir en las noches, un encierro para la playa, un maletín con la leche, los chupones, las chupetas, jabón de platos de bebé, esponjas para el jabón, una cafetera para hervir agua para esterilizar las chupetas y los chupones, un nido para poner dentro del encierro porque la base era muy dura y mucho más.

Al final, solamente utilizamos como 1/4 de la ropa que llevó porque, como hacía tanto calor, la teníamos solo en pañal y una camisetita liviana y el resto de cosas prácticamente ni se usaron.

A lo que voy con esta larga historia es que, a pesar de que pensábamos que no íbamos a lograr conseguir las cosas que ocupábamos para ella, logramos sentirnos a gusto saliendo de la casa a un paseo por primera vez, preparándonos, planificando y vencimos ese miedo de viajar.

Analizando la fuente del miedo de viajar con niños

Para intentar vencer el temor hay que pensar:

  1. ¿Cuál es la fuente de mi ansiedad?
  2. ¿Qué es lo que me da más miedo de viajar con mis hijos?
  3. ¿Cómo puedo mitigar un poco ese miedo para que no me venza?
    La solución está identificar donde yace la angustia y buscarle soluciones que mitiguen esa sensación. Si son como yo, sobre empacar es la solución para viajes nacionales. Más adelante les cuento de cómo resolví mi miedo de llevar a mi hija en un viaje internacional.

Un gran abrazo,
Meli

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